miércoles, 12 de noviembre de 2014

Conozca a la Familia de la Casa Santa Marta



La Casa Santa Marta, es una institución de caridad que depende de la Parroquia San Nicolás Obispo de Tonacatepeque, que pretende brindar a sus beneficiarios condiciones integrales para una vida digna, proporcionando hospedaje, vestido, alimentación, atención médica y dignificación humana a sus inquilinos, se encuentra ubicada en la parte posterior de la Iglesia El Calvario, intersección de la Carretera a San Martin y 7ª Avenida Sur.

La Casa Santa Marta, considerando su espíritu de caridad al necesitado, cuenta con la siguiente Misión y Visión:

  1. Misión: Somos una obra de asistencia parroquial sin fines de lucro, destinada a brindar a los adultos mayores en desamparo atención de calidez humana y cristiana, administrando con eficiencia los recursos y aportes solidarios.

  1. Visión: Ser un hogar de alojamiento temporal o permanente caracterizado por brindar atención integral a sus beneficiarios para recuperar su autonomía y fortalecer su dignidad.


Para su sostenimiento, la Casa Hogar cuenta con una partida presupuestal que le asigna la Parroquia mediante fondos de la cuenta denominada “Fondo Solidario Parroquial”; además recibe aportes en efectivo o en víveres que muchas personas llevan directamente a sus instalaciones.

Para su funcionamiento, la Casa Hogar cuenta con un Consejo Directivo que establece normativas de funcionamiento y controla diversas necesidades de la misma; de este Consejo se ha formado una Comisión de Finanzas, quienes son los encargados del control de ingresos, egresos, pagos y control del presupuesto mensual; para llevar adecuado control de las aportaciones, se contabilizan los donativos económicos que diversas personas llevan a la Casa Hogar, llevando control escrito de los mismos; además, para hacer adecuado control de gastos, a los víveres recibidos se les contabiliza asignándoles el valor del mercado y sumando ese monto como donativos y luego, al ser consumidos, se procesan como parte de gastos de funcionamiento.

La Casa Hogar posee 2 empleadas encargadas de las diversas necesidades y cuido de los ancianos residentes, informan cuando hay problemas de salud o necesidades de víveres; por otra parte deben pernoctar en la Casa Hogar para el control de cualquier necesidad o urgencias de los ancianos.

En un mes, el monto estimado de gastos de la Casa Hogar entre alimentos, medicamentos, visitas al Hospital, pagos de salarios, agua potable, electricidad, impuestos y otras obligaciones, ronda los $1,500.00.

Los gastos pueden incrementarse cuando por diversas razones, hay necesidad de compra de medicamentos que los ancianos tienen prescritos debido a sus diversas enfermedades, por aumento de frecuencia de exámenes o controles en diversos centros de salud, lo que aumenta el costo de transporte, o por necesidad de insumos para sus curaciones y cuidos; además, cuando hay necesidad de mantenimiento de mobiliario, equipo o instalaciones del inmueble o en fechas en que las empleadas reciben prestaciones como pago de vacaciones o aguinaldos.

La Casa Santa Marta tiene espacio limitado, por lo que se ha establecido un Reglamento que rige los requisitos y procesos de ingreso de un nuevo inquilino, esto con el objetivo de seleccionar adecuadamente a una persona en abandono y evitar riesgos a su salud o a su integridad generados por hacinamiento, que solo generaría insalubridad y mala calidad de atención.

Para aceptar un nuevo inquilino existen requisitos y un proceso que debe ser realizado mediante una solicitud escrita a la Parroquia, el caso es estudiado minuciosamente mediante un estudio socioeconómico, chequeo médico y otros procesos y luego de diversas evaluaciones se somete a discusión el caso al Consejo Directivo, quien determina si se cumplen los requisitos para aceptar a la persona propuesta; es hasta que el Consejo Directivo da su aval que puede recibirse un nuevo residente. La persona o entidad que propone al anciano queda como corresponsable y debe firmar actas de declaración jurada avaladas por un notario que apoya a la Parroquia, quedando obligado a ayudar en su cuido de ser necesario.

La modalidad de residentes aceptados puede ser de forma permanente o temporal, en este último caso, las personas son beneficiadas con asilo mientras se recuperan de afecciones a la salud propia o de algún familiar responsable que, por razones de salud, deba dejar a un familiar dependiente.

Para captar ayuda para la Casa Santa Marta no se hace mediante visita a viviendas o a otros lugares, por lo que no se deje sorprender, las formas de captar donativos son siempre autorizados y divulgados en la sede parroquial; si es necesario puede comunicarse al 23220226 para saber como ayudar.
 

Actualmente los residentes de la Casa Santa Marta son:






Don Zenón, 87 años, quien adolece de insuficiencia circulatoria en miembros inferiores y una ulcera varicosa de considerable magnitud en su pierna izquierda, necesita curaciones, lo cual le exige desplazarse diariamente a la Unidad de Salud, es una persona muy independiente, se le permite salir de la Casa Hogar al parque, a la Iglesia o a excursiones.







Lolita, 88 años, quien adolece hipertensión arterial y por su edad acusa trastornos del sueño y de la marcha, posee riesgo de caídas, lo cual aumenta la necesidad de cuido frecuente incluso en jornada nocturna; por su edad avanzada ya presenta ocasionalmente trastornos de conducta y orientación, lo que aumenta esfuerzo y atenciones de parte de las empleadas.
 
 
 








Doña Carmen de 82 años, diabética, con fractura de cadera que le limita la marcha, utiliza andadera para desplazarse con lentitud dentro de la Casa Hogar, es llevada a controles y toma de exámenes de laboratorio periódicamente y por su diabetes necesita a diario usar insulina y otros medicamentos..
 









Doña Eusebia de 84 años, con fractura de cadera que la mantiene postrada y necesita muchos cuidos en cama, entre ellos el baño, es movilizada a silla de ruedas para mantenerla  activa entre el resto de inquilinos.


 




Angélica, 76 años, diabética, hipertensa, con ceguera completa, a pesar de sus limitaciones ha aprendido a desplazarse en la Casa Hogar, se le ayuda con acompañamiento para ir a la Iglesia o a otros lugares, según necesidad.
 








Doña Margot, de 81 años de edad, adolece de hipertensión arterial y arritmia cardiaca severa que le causó embolismo cerebral, lo que ha obligado la prescripción de antiarrítmicos y medicamento anticoagulante, lo que exige más cuido para evitar traumatismos, manteniendo controles estrictos y frecuentes en el Hospital









 Don Alejando de 82 años de edad, adolece hipertensión arterial severa con insuficiencia renal avanzada, secuelas de accidente cerebrovascular (derrame cerebral) que lo mantiene limitado en la marcha, necesitando de andadera, tiene marcha lenta y ciertas dificultades para hablar como secuela neurológica de sus enfermedades.










Julito, 72 años, adolece de hipertensión arterial y limitación funcional de la marcha y del habla; posee deformidad articular en las manos, pero a pesar de ello es muy independiente, realiza diversas tareas en la Casa Hogar, compras en tiendas cercanas y ayuda a los demás residentes, especialmente a Angélica, quien padece de ceguera. 





Muchas personas, organizaciones, estudiantes, profesionales o familias llegan a la Casa Santa Marta a compartir con los ancianos, a ayudar con sus cuidos o a brindar su donativo en dinero o víveres, que Dios les bendiga su generosidad.

Si usted desea ayudar a la familia de la Casa Santa Marta o ser parte de las obras de solidaridad de la Parroquia San Nicolás Obispo, puede depositar su ayuda en la cuenta # 20-00-0007327-1 de la Federación de Cajas de Crédito; en otra publicación le contaremos como funciona el Ministerio de Nutrición.

No hay comentarios:

Publicar un comentario